Chicos en cuarentena: entrenamiento de fuerza para sumar salud y elevar la autoestima

Con la supervisión debida esta actividad ofrece, además de una propuesta para sacarlos del sillón, probados beneficios para su desarrollo.

Los amigos, los juegos al aire libre, los deportes, los encuentros. Casi todas las actividades que los chicos​ debieron poner en pausa durante esta prolongada cuarentena tiene una íntima relación con el movimiento. Y es precisamente ese plus que ofrece “el afuera”, lo más difícil de reproducir puertas adentro. Los metros de patio o terraza, para los que tienen, parecen acortarse conforme trasciende el confinamiento. Los balcones, mayoritarios ellos, hace rato dejaron de ser un espacio de recreación para convertirse en una ventana a lo prohibido (al menos por el momento).

Tampoco ayuda el clima, que durante los primeros días del invierno ya nos regó con abundantes lluvias, frío y fuertes vientos. Entonces, con más de tres meses de aislamiento a cuestas, y con las ideas para mantenerlos (aunque sea un ratito), lejos de las pantallas ya sin fuerza, apelar a la actividad física nos ofrece un recurso tan recreativo como saludable. Y si lo que no sobra, además de la paciencia, es el espacio, entrenamientos como los de fuerza resultan doblemente oportunos.

¿Entrenamiento de fuerza para niños? Si bien la sugerencia suena extraña, hecho correctamente esta práctica ofrece muchos beneficios a los atletas jóvenes. De hecho, esta forma de ejercicio podría poder empujar a los chicos hacia una mejor salud y estado físico.

“Ejercicios de fuerza, no levantamiento de pesas. No hay que confundir estas prácticas, ya que intentar desarrollar músculos grandes puede ejercer demasiada presión sobre los músculos jóvenes, los tendones y las áreas de cartílago que aún no se han convertido en hueso (placas de crecimiento), especialmente cuando se sacrifica la técnica adecuada en favor de levantar grandes cantidades de peso”, advierten los profesionales de Clínica Mayo.

Ganar fuerza sin malos esfuerzos

Para los niños, la resistencia suave y los movimientos controlados son los mejores, poniendo especial énfasis en la técnica adecuada y la seguridad. Los chicos pueden hacer muchos ejercicios de entrenamiento de fuerza con su propio peso corporal o ayudándose con bandas de resistencia. Los pesos libres son otras opciones. “Cuando se trabaja correctamente, esta actividad puede aumentar la fuerza muscular y la resistencia del niño. También ayuda a proteger los músculos y las articulaciones de las lesiones relacionadas con el deporte”, apuntan desde la institución médica.

Peso sí, levantar pesas no. Lo ideal y seguro es elegir ejercicios que utilicen el peso propio del cuerpo.

Peso sí, levantar pesas no. Lo ideal y seguro es elegir ejercicios que utilicen el peso propio del cuerpo.

¿Más beneficios? Ayuda a mejorar el rendimiento de los más pequeños en casi cualquier deporte, desde el baile y el patinaje artístico hasta el fútbol​.

Claro que para acceder a las bondades de esta práctica, es indispensable desarrollar técnicas que los chicos puedan seguir utilizando a medida que crezcan. “Es bueno tener en cuenta que el entrenamiento de fuerza no es solo para atletas, incluso si su hijo no está interesado en los deportes, esta rutina puede fortalecer huesos, ayuda a promover niveles saludables de presión arterial y colesterol y a mantener un peso saludable durante el desarrollo”, refuerzan desde Mayo.

Y fuera de los estrictamente físico, también influye positivamente en la confianza y la autoestima de niños y adolescentes​.

La edad justa para comenzar

Durante la infancia, los niños mejoran su conciencia corporal, control y equilibrio a través del juego activo. En cambio, entre los 7 y los 8 el entrenamiento de fuerza puede convertirse en una valiosa parte dentro de un plan de acondicionamiento físico general. “Siempre que el niño sea lo suficientemente maduro como para seguir instrucciones y pueda practicar la técnica y la forma adecuadas”, resaltan los especialistas.

En edad escolar, la recomendación general menciona una actividad física diaria de 60 minutos o más, y como parte de esta práctica se incluyen los ejercicios de fortalecimiento muscular y óseo al menos tres días a la semana. No obstante, antes de adentrarse en este tipo de entrenamiento es conveniente consultar al pediatra de cabecera sobre cualquier contraindicación que pudiera representar un programa como tal. Un problema de salud ​conocido o sospechado como una afección cardíaca, presión arterial alta o un trastorno convulsivo son motivos para no desestimarlo.

A partir de los 7 u 8 años los chicos ya son capaces de seguir un entrenamiento de fuerza supervisado.

A partir de los 7 u 8 años los chicos ya son capaces de seguir un entrenamiento de fuerza supervisado.

Un programa a medida para ellos

El programa de entrenamiento de fuerza de un niño no es necesariamente una versión reducida de lo que haría un adulto. Por ello, es necesario tener en cuenta ciertos principios generales:

✔ Consulte a un profesional: Comience con un entrenador que tenga experiencia en acondicionamientos de fuerza juvenil. Esta persona puede crear un programa seguro y efectivo basado en la edad, el tamaño, las habilidades y los intereses deportivos del chico. También se los puede inscribir en una clase diseñada para niños, que en tiempos de cuarentena obligatoria deberá seguirse por redes sociales o videoconferencia​.

Coronavirus: casi 9 de cada 10 adolescentes apoyan el aislamiento

✔ Calentar y enfriar:  Animalos a comenzar cada sesión de entrenamiento con cinco a 10 minutos de actividad aeróbica ligera, como trotar en el lugar o saltar la cuerda. Esto calienta los músculos y los prepara para una actividad más vigorosa. También es una buena idea estirar suavemente después de cada sesión.

✔ Mantenerlo ligero: La resistencia no tiene por qué venir de sumar peso, las bandas elásticas y los ejercicios de peso corporal, como las flexiones, son otras opciones efectivas.

La generación "medapaja": los riesgos del nuevo perfil de adolescentes

✔ Enfatizar en la técnica adecuada: La forma y la técnica son más importantes que la cantidad de peso que levanta el pequeño, ya que para eso siempre habrá tiempo. Los chicos pueden aumentar gradualmente la resistencia o el número de repeticiones a medida que crecen.

✔ Supervisión constante: No dejes que tu hijo lo haga solo. La mirada de un adulto o de alguien que conozca la técnica adecuada para este tipo de entrenamientos es muy importante.

✔ Descanso entre rutinas: Asegurate de que descanse al menos un día completo entre el ejercicio de cada grupo muscular específico.

Por qué los chicos deben pasar menos tiempo sentados (y no es sólo para evitar la obesidad)

✔ Que sea divertido: Es imprescindible como parte de la actividad, variar la rutina para evitar el aburrimiento.

“Los resultados no vendrán de la noche a la mañana. Eventualmente, sin embargo, su hijo notará una diferencia en la fuerza muscular y la resistencia”, alientan desde la entidad médica.

 

CLOSE
X
Add to cart